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Las trabajadoras del hogar en el centro de la crisis por el COVID-19

por IDWFED Última modificación 01/06/2020 22:50

El trabajo doméstico es un trabajo.  

Las trabajadoras del hogar son trabajadoras.


El trabajo doméstico se define como "el trabajo realizado en o para un hogar o varios hogares" (Convenio 189 de la OIT).

En virtud del Convenio, una trabajadora del hogar es "toda persona que realice trabajos domésticos en el marco de una relación laboral".

En términos generales, las personas trabajadoras del hogar se dedican al cuidado de personas y a tareas domésticas.

Las tareas comprendidas en el trabajo doméstico varían de un país a otro, pudiendo incluir la cocina, la limpieza, el cuidado de niños, ancianos y personas con discapacidad, la jardinería, la atención de mascotas y la conducción de vehículos para la familia.

Una trabajadora del hogar puede trabajar a tiempo completo o parcial; puede trabajar para un solo empleador o para varios; puede residir en el hogar del empleador (modalidad “cama adentro” / sin retiro) o puede residir en su propio hogar (modalidad “cama afuera” / con retiro). Una trabajadora del hogar puede trabajar en un país distinto a su país de origen.

Se ha determinado que los servicios que las trabajadoras del hogar prestan a las familias son vitales para el sustento de las economías de sus países de origen y de sus países de destino, así como para mantener a las familias sanas y productivas.

Las trabajadoras del hogar dedican su esfuerzo a mejorar el bienestar de los hijos de sus empleadores y a asegurar que los hogares donde trabajan estén en perfectas condiciones.

Esto permite que los padres y los dueños de casa dispongan del tiempo y de la tranquilidad que necesitan para dedicarse a su propia actividad laboral o a sus estudios, sin sufrir ningún tipo de estrés.

Por lo tanto, es indiscutible que las trabajadoras del hogar cumplen un rol esencial en el crecimiento de cualquier sociedad.


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¿Cómo nos afecta el COVID-19?


El COVID-19 ha impactado dramáticamente en la vida de las trabajadoras del hogar (TH) a nivel global, afectando su situación jurídica, social y económica en África, Asia, Europa, América Latina, el Caribe, América del Norte, Medio Oriente y el Norte de África.

Hay claras similitudes entre las dificultades que están enfrentando las TH en todo el mundo. Sin embargo, existen diferencias contextuales derivadas de las acciones que los distintos gobiernos han implementado para contener el brote de la pandemia, así como de su capacidad y su grado de reconocimiento del sector informal.

Las trabajadoras del hogar suelen quedar al margen de las leyes o sistemas de protección laboral y de la seguridad social, debido a la forma en que se percibe el trabajo doméstico, históricamente considerado un trabajo manual realizado por mujeres, de manera gratuita y en hogares privados. Por consiguiente, las TH se enfrentan a múltiples vulnerabilidades, ya que son mujeres del Sur global, a menudo procedentes de clases desfavorecidas y, además, sometidas al racismo y la xenofobia, si son migrantes. Las TH son excluidas de los planes de asistencia y socorro.

Principales efectos del COVID-19 en las TH:

  • TH que enfrentan despidos, suspensiones y licencias forzosas no remuneradas.
  • TH que mantienen su empleo, pero sin goce de sueldo.
  • TH con “cama afuera” (o retiro) que se ven afectadas por la pérdida de medios de subsistencia, no pudiendo cubrir sus necesidades básicas.
  • Disminución de la demanda de trabajadoras, ya que estas no pueden acceder a los hogares de sus empleadores debido a las medidas de aislamiento. El racismo contribuye a la precariedad de la situación, puesto que muchas TH son migrantes.
  • TH que sufren un aumento en su carga de trabajo, sin compensación adicional.
  • TH que no pueden pagar su alquiler, lo que las coloca en riesgo de ser desalojadas y quedarse sin vivienda.
  • TH cuyos ingresos se ven reducidos, lo que dificulta su acceso a la compra de alimentos y medicinas.
  • Las medidas de aislamiento reducen la disponibilidad de contactos sociales y dificultan el acceso a la asistencia y el apoyo comunitarios.

Fondo de Solidaridad para combatir la COVID-19

La FITH y sus afiliadas estamos haciendo todo lo posible para apoyar a nuestros miembros y a todas las trabajadoras del hogar.

Hemos creado un Fondo de Solidaridad de USD 2 millones para respaldar nuestras acciones con el fin de:

  • Proteger los puestos de trabajo brindando el equipo de protección a las trabajadoras del hogar para que puedan ir a trabajar
  • Conectarnos con nuestros miembros online
  • Mantener abiertas las oficinas de nuestras afiliadas para los miembros que necesitan refugio
  • Distribuir alimentos y pequeñas sumas de efectivo a los miembros que se encuentran en una situación crítica

¡Apoyemos a nuestro Fondo de Solidaridad!

Cuidémonos y juntas seremos fuertes y mantendremos a nuestras comunidades libres de COVID-19.