El panorama de las ratificaciones y el estado de la implementación del C189 en América Latina
De la ratificación a los derechos en la vida cotidiana
La adopción del Convenio 189 de la Organización Internacional del Trabajo, en 2011, fue una conquista histórica del movimiento mundial de trabajadoras del hogar. Por primera vez, una norma internacional reconoció claramente que las trabajadoras del hogar son trabajadoras y deben disfrutar de los mismos derechos fundamentales que las demás personas trabajadoras.
El Convenio establece derechos relacionados con el salario, la jornada laboral, los descansos, la seguridad social, la protección frente a la violencia y el acoso, la libertad sindical, la negociación colectiva, la salud y seguridad en el trabajo y el acceso a mecanismos de denuncia y justicia.
Sin embargo, la aprobación del Convenio por la OIT fue solamente el primer paso. Para que sus disposiciones sean obligatorias dentro de cada país, los Estados deben ratificarlo y adoptar medidas concretas para ponerlo en práctica.
¿Qué significa ratificar el Convenio 189?
Cuando un país ratifica el Convenio 189, asume formalmente la obligación de adecuar sus leyes, políticas públicas e instituciones a los principios y derechos establecidos en la norma internacional.
Esto significa que el país debe:
- revisar y modificar la legislación laboral;
- eliminar las normas que discriminan a las trabajadoras del hogar;
- garantizar salarios y condiciones de trabajo dignas;
- establecer mecanismos de afiliación a la seguridad social;
- adoptar medidas para prevenir la violencia, el acoso, el abuso y el trabajo forzoso;
- fortalecer la inspección laboral y los mecanismos de denuncia;
- garantizar la libertad sindical y la negociación colectiva;
- consultar y promover la participación de las organizaciones de trabajadoras del hogar;
- informar periódicamente a la OIT sobre las medidas adoptadas.
La ratificación, por sí sola, no modifica automáticamente la realidad laboral. Para que produzca cambios concretos, debe estar acompañada por leyes, reglamentos, presupuesto, instituciones responsables, mecanismos de fiscalización y políticas públicas accesibles para las trabajadoras.
Las ratificaciones en América Latina
| País | Año de ratificación |
|---|---|
| Uruguay | 2012 |
| Bolivia | 2013 |
| Nicaragua | 2013 |
| Paraguay | 2013 |
| Ecuador | 2013 |
| Argentina | 2014 |
| Costa Rica | 2014 |
| Colombia | 2014 |
| República Dominicana | 2015 |
| Chile | 2015 |
| Panamá | 2015 |
| Brasil | 2018 |
| Perú | 2018 |
| México | 2020 |
Uruguay fue el primer país del mundo en ratificar el Convenio 189. La amplia adhesión latinoamericana demuestra la fuerza de la organización y de la incidencia política desarrollada por los sindicatos y las organizaciones de trabajadoras del hogar de la región.
Los datos oficiales y las fechas de ratificación pueden consultarse en la base NORMLEX de la OIT.
¿Ratificar significa que el Convenio ya se cumple?
No necesariamente.
En varios países, la ratificación fue acompañada por reformas legales importantes. Se reconocieron derechos como:
- salario mínimo;
- jornada limitada y descanso semanal;
- vacaciones pagadas;
- pago de horas extraordinarias;
- aguinaldo, prima o decimotercer salario;
- licencia de maternidad;
- contrato de trabajo;
- protección contra el despido;
- afiliación a la seguridad social;
- protección frente a la discriminación, la violencia y el acoso.
Algunos países también crearon registros de contratos, sistemas simplificados de afiliación y pago de aportes, campañas de información y mecanismos específicos de inspección laboral.
Estos cambios representan avances muy importantes. Pero la existencia de una ley no garantiza que todas las trabajadoras puedan ejercer sus derechos.
La implementación debe evaluarse no solamente por lo que dice la legislación, sino por lo que ocurre efectivamente en la vida de las trabajadoras.